miércoles, 8 de enero de 2014

Día 15. 8 de enero. Llegada a Azores

Tras 13 días de navegación, donde la naturaleza nos ha ofrecido un poco de todo; tramos de sol, lluvia, rayos viento en calma, y rachas de mucho viento y mar brava…sobre las 13 h llegamos a Azores,  acompañados en las últimas millas de un grupo de delfines que parece nos estén dado la bienvenida.







                        

Las últimas millas antes de llegar disfrutamos de unas condiciones de navegación preciosas. Aquí estoy yo dándole al "coffee"


Con Bep y Carles Moreu celebrando que hemos visto tierra


Llegando a Azores

Atracamos en el muelle principal y liberamos el barco para que la tripulación lo pueda preparar para el segundo tramo.

Los nueve tripulantes que cruzamos de Santa Lucia a Azores al llegar


Xavi ya está aquí listo para embarcar,  me llena de vida verlo de nuevo tras tantos días.

Visitamos el famoso bar de Peters, donde nos reciben como si fuéramos héroes. Ha habido días de fuertes tormentas, y somos el primer barco que llega a las islas en el 2014



Bar de Peters, o café Sport. Visita obligada para los navegantes


Aquí cenando todos juntos, los que desembarcan, los que embarcan, y los que seguimos travesía






Firmamos en el libro del Bar de Peters

Vamos a dormir a un hotel y me ducho tras 13 días sin una buena ducha.
Lo cierto es que este era uno de los temas que más me preocupaba antes de embarcar (a parte del frio), y no ha sido en absoluto un problema. Me he creado mi rutina de limpieza cada mañana al acabar la guardia en la que me meto en el baño, y sin ropa me paso una esponjita jabonosa por todo el cuerpo, después me paso una toallita y me seco. Me cambio la ropa interior (he optado por braguitas desechables) y me visto. Los pies es lo más complicado, puesto que como el barco se está moviendo, para limpiártelos tienes que hacer malabarismos…o como hice yo al final, sentarme en el wc con la tapa cerrada y limpiármelos con otra toallita. La ropa y los calcetines no se cambian a diario, pero con una buena higiene, me siento como nueva cada día.

El pelo…un buen cepillado a diario, y un par de días me he pasado el champú seco que más que limpiarlo lo refresca. Suena peor de lo que es, en serio, ¡ningún problema!



El Sterna descansando tras haberse portado muy bien durante la travesía

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